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Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

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Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Meri Kytte el Miér 8 Mar - 17:49

Era un día cualquiera, bueno para mi, el trabajo me había vuelto a traer a tierras lejanas, una agencia inmobiliaria me había contactado debido a que no podían aprovechar un terreno por culpa de un espíritu inquieto, una mansión, cercana al campo nevado y bueno, una cosa llevo a la otra y termine atendiendo a otro fantasma antes de solucionar el asunto de la mansión, un espectro que había logrado conservar parte de sus poderes y daba problemas en la zona porque congelaba a los hombres que vagaban solos por ahí, de hecho la habían apodado como mujer de las nieves gracias a su parecido con aquel ser de la mitología japonesa.

De una forma u otra, había terminado en medio del campo, sentada en la nieve, tomando un té mientras que hablaba con Yuki sobre sus penas amorosas, o más bien, la escuchaba, yo… como decirlo, no había podido evitarlo y ya sabia la historia de su vida… pero era importante dejarla desahogarse -hm… entiendo que lo extrañes pero… congelar a otros hombres no lo traerá de vuelta- comente sinceramente mientras que ella bajaba la mirada, por suerte conmigo no se había mostrado agresiva, aunque pudiera congelar a las personas, mostrarse a alguien le era complicado, así que creo que estaba aliviada de poder hablar con alguien después de años.

-El me prometió que nos encontraríamos otra vez y que podríamos vivir juntos, pero nunca regreso- comento mientras que comenzaba a sollozar.

La espíritu que lamentaba la supuesta traición de su amado tras morir de soledad, el espíritu que se había quedado custodiando el futuro hogar de su amado tras haber sido asesinado por unos ladrones que lo habían seguido al ver el vistoso anillo de bodas que había conseguido para su amada, era bastante evidente que ambas historias estaban relacionadas, uno no se iría en paz sin el otro, lo sabia desde que había visto la fotografía de aquella mansión, era casi un cuento de hadas, un trágico cuento de hadas -yo hable con él, te escribió una carta- agregue tras dejarla desahogarse un rato y le entregaba el trozo de papel, había guardado demasiadas emociones por mucho tiempo, era inestable y había hecho bastantes cosas malas, pero aun así sentía que debía hacer lo que estaba en mis manos para dejarla tener una especie de final feliz -así que no te preocupes, podrán reencontrarse- agregue con una sonrisa feliz de haber hablado con él primero, de verdad, no sabia cual de los dos necesitaba más ayuda en esos momentos -te esta esperando en casa, ha estado ocupado protegiéndola para tu regreso-

-Guíame- comento con una voz suave tras terminar de leer aquella carta –torpe… ¿Cómo quieres que valla contigo si no me has enseñado el camino- agrego con una sonrisa melancólica, era verdad… si era sincera, consideraba que ambos eran bastante torpes al haber terminado así, pero yo no tenia derecho a quejarme por algo como eso y no me reiría de su tragedia.

Me levanté y limpie un poco mi ropa de los rastros de nieve antes de guardar el termo que había preparado en mi mochila, comenzando a caminar, sirviendo de guía para la desorientada fantasma, quien se retiro de mi lado a una extrema velocidad a penas la mansión donde se hallaba su amado fue visible en el horizonte -¿Qué hago?- me pregunte ahora sola en medio de la nieve, ¿Qué pasaba si su reencuentro terminaba mal? ¿y si terminaban sufriendo más al versé? Sentía la obligación de ayudarlos en su reencuentro, podia intentar transportarme ahí pero ¿y si algo salía mal y terminaba en cualquier lado? Oh, si volar, volar estaba bien, solo debía sacar mi escoba y…

Mi pensamiento fue interrumpido por la voluntad de la naturaleza, el viento comenzó a acelerarse y una tormenta se desato en un abrir y cerrar de ojos ¿siquiera era posible que comenzara tan rápido? ¿Por qué no hice una predicción del clima antes de venir a meterme a un lugar como este?

Considerando el viento, caminar era la mejor opción, así que ajuste mi chaqueta y me abrigue lo mejor posible antes de comenzar a avanzar en la medida de lo posible, tenia que asegurarme que todo estuviera bien en la mansión –¿hm…?- trague algo de saliva, podía sentir al presencia de alguien, de seguro también estaría en problemas, o quizás era un experto en nieve y no tendría problemas, pero, pero, no tenia forma de saberlo –¿h-hay alguien ahí?- dije suavemente, algo avergonzada de la idea de gritar a todo pulmón por la mera posibilidad de que alguien estuviera en peligro, pero no podía evitarlo, solo era una posibilidad, pero una simple posibilidad era lo suficientemente terrible como para no dejarlo pasar, así que tome aire, tome valor y -¡¿HOLA?! ¿NECESITAS AYUDA?- grite a toda voz en espera de una respuesta.

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Caius Haiiki el Jue 9 Mar - 22:57

No sabía si había sido una buena idea, todo era tan nuevo para mí. Nunca sabía hacia donde me estaba dirigiendo, andaba sin rumbo ni que podía llegar a encontrarme y eso en parte me suponía un problema. No podía vagar sin rumbo durante toda mi vida, sería aburrido, tedioso. Para mí sería mucho mejor el poder asentarme en un solo lugar, uno en el que pudiera sentirme seguro y llegara a tener la necesidad de dejar por algún motivo. Hasta que ese momento llegara, si es que llegaba algún día, iba a seguir con este estilo de vida.

Algo me había atraído hacia este lugar, podría haber sido el clima o mi mala orientación, se suponía que  iba a volver a la ciudad para  coger otro rumbo desde ahí pero  ya no importaba, tampoco es que supiera a donde me iba a llevar al final por lo que esto sería prácticamente lo mismo, un paso hacia adelante o eso quería pensar. Por dentro sentía como si caminase en círculos. Ya intentaría cambiar un poco eso si se me llegaba a presentar la ocasión. El camino de a poco fue cambiando, lo que antes era un camino ahora poco a poco se había convertido en un manto de nieve de un color blanco tan puro que me hacía sentir mal de solo pasar por encima. Aparté la vista del suelo por el que caminaba para poder mirar hacia el frente pero tampoco cambió mucho, el paisaje estaba completamente cubierto de nieve ¿hacia dónde estoy yendo?

El clima se notaba frío, la nieve hablaba por si sola y el vaho que salía de mi boca tras cada respiración lo refutaba. Tenía entendido que dependiendo del clima, las personas se ponía un tipo de ropa en común, no era muy conocedor de ese tipo de costumbre pero no había que ser un experto para darse cuenta de que la ropa que llevaba no era adecuada para este tipo de climas. Mi cuerpo no pareció reaccionar ante el frío. Lo único que podía notar era como mi cuerpo se hacía aún más insensible, pero eso era bastante normal. En Ragnar me solía pasar casi a diario, por el espantoso clima del lugar.  Mis pasos se hacían cada vez más lentos hasta que me detuve por completo, estaba rodeado por nieve, mirase donde mirase solo veía nieve y más nieve. Era extrañamente acogedor a la vista. Tan solitario, tranquilo. Aquí de seguro no podría encontrar a nadie que perturbara mi tranquilidad y aunque sabía que pronto me empezaría a sentir agobiado por eso, quise aprovechar el momento, no todos los día te encuentras en un lugar tan tranquilo como este, quería disfrutarlo mientas pudiese.

Me acosté sobre la nieve, o mejor dicho, me arrojé hacia la nieve sin cuidado alguno. La nieve me acogió rápidamente con su suave tacto, apenas podía sentirlo pero era agradable. Cerré los ojos unos momentos para poder disfrutar un poco más de la sensación, cogía un montón de nieve entre mis manos para después dejarlo caer, mis manos era aún más insensibles, prácticamente era como si no estuviera tocando nada, pero aun así era entretenido. Permanecí ahí ¿cuánto? Cinco, diez  tal vez quince minutos antes de empezar a notar que la suave brisa se estaba volviendo cada vez más violentas, me incorporé lentamente, levantando la mirada para ver a mi alrededor. El clima, había cambiado y todo indicaba que pronto empezaría una tormenta, el vivir en Ragnar durante tanto tiempo me había hecho conocer ciertos datos. Podía saber cuánto iba a durar y que tan potente podría llegar a ser. Quería levantarme, tenía que hacerlo pero mi cuerpo se encontraba entumecido ¿sería por la nieve? No estaba seguro de ello pero me costó bastante poder llegar  a ponerme de pié. Sentía los parpado pesado ¿Sería sueño o solo el frío?

Empecé a caminar, ni siquiera intenté quitarme la nieve sobrante de la ropa y el pelo ya que  la tormenta empezaría pronto. Y así fue, de una potencia considerable, nada muy exagerado peor eso no quitaba que fuese molesto. Comencé a caminar, sin saber hacia dónde me estaba dirigiendo, la tormenta no me dejaba ver con claridad, me tambaleaba con cada paso mientras caminaba sin siquiera mirar a mí al frente. Podría volver a acostarme en la arena, tampoco es que me fuese a pasar nada. Moví lentamente mis manos, abriendo y cerrando los puños lentamente para dejar de sentir mis manos tan entumecida, me las acerqué a mi boca para intentar calentarlas con el aire caliente que salía de ella pero no parecía servir, solo consiguió que por mis dedos recorriera un pequeño cosquilleo.

Estaba a punto de volver a sentarme sobre la nieve cuando algo llamó mi atención, mis orejas las cuales hace unos segundos estaban completamente inmóviles, se agitaron suavemente al escuchar un suave sonido. Giré rápidamente mi cuerpo hacia la dirección de la cual surgió la voz, pero el movimiento fue tan brusco que casi me hace caer, levante la vista para mirar hacia el frente, delante de mí parecía haber alguien. Entrecerré mis ojos para poder identificar mejor la figura. Me acerqué lentamente sin estar muy seguro de lo que estaba viendo, la figura era pequeña, parecía ser una niña ¿Qué haría aquí?

En un principio pensé que estaba delirando pero su grito me confirmó lo contrario. Esa acción por su parte me pilló bastante desprevenido haciendo que en un mal movimiento cayera al suelo quedando sentado sobre la nieve. Mi rostro confuso se hizo presente al instante, levanté rápidamente la vista para encarar a la figura ¿Qué me había preguntado?
–Ehm…- Titubeé durante unos segundos sin saber muy bien que decir. –Bueno, creo que estoy algo perdido.- Eso en realidad no sería del todo cierto, no tenía ningún lugar al cual volver y tampoco tenía un destino fijo, no buscaba una dirección en concreto, viajaba sin sentido, por lo que eso no sería del todo correcto. –Bueno, en realidad no lo estaría, o eso creo.- Me detuve unos segundos para tomarme el tiempo suficiente como para poder pensar con algo más de claridad en mis siguientes palabras, yo mismo me estaba confundiendo, no quería imaginarme en que estaría pensando la figura enfrente de mí. –Quiero decir, no sería correcto decir que estoy perdido, por lo que creo que no.- Bajé la mirada hacia el suelo unos segundos y la volví a mirar, no se me notaba seguro en lo más mínimo. –Creo no necesitar ayuda.- Remarque rápidamente. –Y tú.- Sentía necesario hacer esa pregunta, a lo mejor era ella la que necesitaba ayuda, aunque dudaba que pudiera llegara hacer algo útil por ella.

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Meri Kytte el Miér 19 Abr - 21:32

Al escuchar una respuesta apresure mi paso para encontrarme con el dueño de la silueta que se veía a la distancia, en un principio me alegre de que se viera sano pero no tarde mucho en darme cuenta de un detalle perturbador -¿eh?- lo recorrí de pies a cabeza con la miraba mientras que comenzaba a procesar el hecho en mi mente -¡¿eh?!- cada vez más nerviosa comencé a agitar mis brazos -¡¿ehhhhhhhhhhhhh?!- esa ropa, esa ropa, definitivamente no era adecuada para el clima que había en el momento, no estaba bien, no podía estar bien, si lo veía con atención sus mejillas de seguro estaban así de rojas por efecto del frío, incluso sus pestañas parecían estar congelándose -¿c-cómo puedes decir eso?- me quite la mochila dejándola caer al piso mientras que rebuscaba dentro de esta algo para ayudarlo -e-esa ropa- me precipite a ponerle una bufanda y un gorro de lana que tenía guardados por si llegaba a perder los que llevaba puestos por una briza repentina de viento o algo por el estilo -t-tienes que estar muriendo de frío- por un momento paso por mi mente la posibilidad de que perteneciera a una raza que era inmune a este tipo de clima o algo por el estilo, pero las voces de mi cabeza no dejaban de decirme que quizás aquella persona moriría de hipotermia si no lo ayudaba rápido.

-¡Ten mi chaqueta!- rápidamente me quite esta prenda para entregársela poniéndola por encima de sus hombros -¿q-quieres beber algo caliente?- pregunte nerviosa mientras que volvía a agitar mis brazos, quizás por eso no sentía frio a pesar de que le había pasado una de mis principales fuentes de abrigo -¿sigues teniendo dedos en los pies?- di un par de saltitos nerviosa sin estar segura de que hacer antes de dar un par de inútiles en la nieve intentando organizar mis pensamientos, calma, calma, él no está nervioso, no está nervioso, de seguro que está bien -ahhhh- lleve mis manos a mi cabeza haciendo un gesto similar al que realizaba al revolver mi cabello aunque en esta ocasión simplemente conseguí dejar desordenado el gorro que utilizaba y termine algo agotada mirando al suelo, cosa que fijo mi atención en otra cosa que me preocupaba -esos zapatos no deben estar ayudándote- ¿debería darle mis botas? ¿le quedarían?

Tome algo de aire intentando tranquilizarme, quizás fue por lo helado que estaba pero pareció funcionar de inmediato, de verdad no quería asustarlo, encontrarse con una loca en medio de una tormenta de nieve no debía ser exactamente tranquilizador -yo… creo que necesito pedirte algo- tome sus manos intentando mantener su atención, pero evite mirarlo a los ojos temiendo terminar espiando su pasado sin querer si hacíamos contacto visual –p-por favor déjame llevarte a un lugar más seguro- me aleje con algo de rapidez, temiendo llegar a hacerlo sentir incomodo con mi cercanía, aunque si nos separábamos mucho igualmente temía que la tormenta no dejaría que nos volviéramos a encontrar -hay una mansión cerca, puede que veas un par de fantasmas, pero me calmaría enormemente saber que no deje a alguien morir de frio- de seguro esto era más por mí que por él, no podría soportar ignorar a aquella persona dejándola en medio de la nada, necesitaba ayudarlo, no soportaría la culpa si después, al volver a este lugar en algún momento del futuro terminaba encontrándome con su fantasma rondando por ahí.

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Caius Haiiki el Mar 16 Mayo - 22:26

El ruido que formaba la tormenta era ensordecedor y agobiante, ni siquiera podía estar seguro de dónde provenía la voz que se escuchó hace unos escasos segundo ¿y si no había ninguna voz? ¿Y si era mi mente jugando conmigo como en tantas otras ocasiones? Sin llegar a levantarme del suelo, giré hacía todas la direcciones esperando escuchar otra vez la voz, pero nada. Escuchaba claramente unos pasos, pero eso era algo que me ocurría en este tipo de situaciones, con la tormenta sería imposible escucharlos con tanta claridad. –¿Eh?- Antes de darme cuanta una chica había aparecido delante de mí  ¿una chica? Apoyé las manos sobre la nieve, incorporándome hacia adelante y entrecerrando los ojos para poder fijarme con mayor detenimiento en la chica que había aparecido de la nada. Ladeé la cabeza, a simple vista se le podía ver bastante nerviosa ¿se habría perdido? Su comportamiento cada vez me parecía más extraño ¿qué estaba ocurriendo? Quería preguntarle pero no sabía cómo  hacerlo. –¿Eh-Estás bien?- Sus brazos comenzaron a agitarse lo que lograba que los nervios dentro de mí crecieran rápidamente. Me levanté de manera temblorosa del suelo, consiguiendo estabilizarme a los pocos segundos. No sabía que esperarme de ella, en cualquier momento podría llegar a atacarme y era mejor estar preparado para cualquier cosa. –¿Eh?- Fruncí el ceño cada vez más confundido. –¿A qué te refieres?– Dejó caer su mochila al suelo para después comenzar a buscar algo, de manera instintiva retrocedí unos cuantos pasos de manera lenta para no volver a caer sobre la nieve. -¿Ropa?-  Bajé la mirada para ver mi vestimenta ¿tan rara era? Justo en ese momento la chica acortó la distancia entre los dos. Sin saber que esperarme cerré los ojos pero los volví a abrir al sentir algo suave sobre mi cuello. -¿Una bufanda?- Llevé lentamente mis manos hacia ella, rozando la suave tela con la yema de mis dedos, no había terminado ni siquiera de analizar lo que estaba ocurriendo cuando algo fue colocado sobre mi cabeza ¿Un sombrero? ¿Qué estaba pasando? Un comentario por su parte consiguió aclararme un poco las cosas. –No tengo frío, o eso creo.- Había estado notando como era cada vez más difícil el mover mis articulaciones y mi parpado se sentían algo pesados ¿eso era tener frío? –No tienes que molestarte.-
 
Una cosa era que me dejase un gorro y una bufanda que pudiera tener de sobra, pero ¿entregarme su propia chaqueta? –No es…- No pude llegar a terminar la frase ya que rápidamente me colocó la prenda sobre mis hombros. –No necesito nada de verdad.- Respondí de manera algo apresurada al escuchar su propuesta sobre beber algo caliente. Volvía a verse igual de nerviosa que en un principio. –Te va a dar frío, deja de hacer eso.- Los nervios crecían dentro de mí de manera alarmante, dificultándome aún más el poder pensar con claridad. –¿Mis pies?- Su pregunta me pareció realmente extraña. -¿Crees que ya no los tengo?- Mi voz podía notarse algo temblorosa por alguna razón que desconocía. Intentaba mantenerme tranquilo a la vista para ver si eso le ayudaba a relajarse pero no parecía funcionar, ahora se encontraba dando pequeños saltos ¿sería por los nervios o para entrar en calor? Su mirada quedó fija en el suelo a mi parecer durante demasiado tiempo, abrí la boca para llamar su atención pero ella se adelantó. –¿Ayudarme a qué?- Al parecer no estaba muy de acuerdo con mi manera de vestir.
 
De un momento a otro parecía mucho más tranquila, eso era extraño. Miré hacia otra dirección, pensando en cual podría ser mi próximo camino. -¿Enserio?- Una de las cosas que menos me esperaba era que ella pudiera llegar a necesitar algo de mí. -¿Qué necesitas?- La miré fijamente, esperando que me preguntara como salir del bosque o algo parecido  pero lo que no me llegué a esperar fue su extraño favor. –Llevarme a un lugar seguro.-  Repetí tanto en voz alta como una y otra vez en mi mente ¿por qué esto me resultaba tan familiar? Conozco a alguien y esa persona me quiere llevar a un lugar mejor, levanté lentamente la mirada, sin saber que esperarme exactamente. –Vale.- Me sentía como si no tuviera opción alguna. –Pero solo si te vuelves a poner la chaqueta.- Si la usaba desde un principio, debía ser porque la necesitaba y no quería que por mi culpa llegara a enfermarse.  Di unos cortos pasos hacia su dirección pero dejando una prudente distancia entre ambos. -¿Eres la mujer de las nieves?- Fue lo primero que pensé al verla, a lo mejor no era el mejor momento para preguntarlo, pero sabía que no iba a poder estar tranquilo si no la realizaba.

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Meri Kytte el Mar 23 Mayo - 3:00

Me respondía prácticamente solo con nuevas preguntas que no dejaban que nada me quedara claro, sentía la absoluta necesidad de continuar corriendo en círculos para dejar la ansiedad atrás, cada vez me ponía más y más nerviosa ¿Qué era lo que debía hacer? ¿y si no hablábamos el mismo idioma y por eso repetía mis palabras? ¡¿y si su cerebro se había congelado?! Quizás estaba teniendo un ataque de hipotermia ¡QUIZAS SE ESTABA MURIENDO! ¡OH POR DIOS VA A MORIR DE FRIO Y YO NO VOY A PODER HACER NADA AL RESPECTO! ¡AHHHHHHHHHHHHHHH!

Negué rápidamente con la cabeza intentando escapar de mi estado de pánico, tenía que calmarme, si me alteraba mucho él se alteraría y yo me alteraría más haciendo que él se alterara y así sucesivamente por toda la eternidad y no llegaríamos a ningún lado y ambos terminaríamos hechos cubos de hielo y millones de años en el futuro alienígenas encontrarían nuestros cadáveres congelados y los usarían de base para saber cómo eran los seres vivos que habitaban el planeta… -e-eh…- tome algo de aire haciendo que mis pulmones sufrieran enormemente por el frio, pero al menos la bocanada de oxígeno ayudo a que mi cabeza se calmara un poco –perdón…- baje la mirada algo avergonzada por mi actitud de pánico, después de todo, las situaciones de emergencia requieren calma antes de cualquier otra cosa –no quise asustarte… yo…- un pequeño estornudó  interrumpió mis palabras, aparentemente el aire frio no estaba siendo precisamente bueno para mis pulmones.

Negué un poco con la cabeza ante el comentario de los dedos –la verdad… no se… he escuchado que eso a veces pasa con el frio… con mucho frio, por eso hay que usar guantes y botas que lo alejen o las extremidades se congelan y después se caen- no tarde mucho en arrepentirme de decir eso, ya había llegado a la conclusión de que no lo quería poner más nervioso porque me pondría más nerviosa a mí y no avanzaríamos en nada –p-pero creo… que para eso se necesita que este aún más helado-

-Hm…- no podía quejarme de tener mi chaqueta de vuelta, pero no me alegraba que el volviera a estar más desabrigado… aunque supongo que mi ayuda no serviría de mucho si me desmallaba en medio del camino, si él era quien se desmallaba aún podría cargarlo a un lugar seguro –está bien- volví a ponerme mi Chaqueta mientras que lo observaba un poco, al menos… parecía más calmado que yo, quizás ni necesitaba ayuda, ahora que lo pensaba más en verdad era posible que ni le afectara el clima frio, ¡quizás estaba hecho de hielo o algo así y solo lo lastimaba al darle calor! –perdón si solo estoy molestando- al ver que continuaba con la bufanda y el gorro me calme un poco, al menos estaba más abrigado y si le hubieran molestado mucho ya se los habría sacado –em…- dude un poco antes de preguntar, pero en verdad esta situación era lo mejor -¿tomarías mi mano?- tras volver a acomodar bien mi mochila extendí el brazo hacia él, la tormenta hacia todo un tanto obscuro y no dejaba ver bien, si nos separábamos un poco en el camino quizás no nos volviéramos a ver nunca en poco tiempo.

-¿Mujer de las nieves?- quede algo pensativa ante su pregunta -supongo… que hay una en la mansión, pero yo no soy una…- me mire a mí misma, quizás… lo parecía por mi cabello… tampoco era exactamente morena… de hecho creo que mi piel estaba cerca de ser completamente blanca, pero él no era muy distinto en ese aspecto…. ¿era un él? Parte de mi comenzaba a dudar un poco, pero creo que por culpa de tanto contacto con la cultura japonesa en mi tiempo libre con manga, anime y videojuegos, ya tenía cierto grado de instinto con ese tipo de persona, pero aun así, sin importar el físico no estaba del todo bien solo asumir el género de una persona -y tú ¿eres una?-

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Caius Haiiki el Mar 30 Mayo - 18:46

Era una lástima el ver como un tranquilo y agradable paseo se había estropeado tan rápidamente. El campo nevado me atrapo desde el principio, el verlo todo tan blanco y tranquilo fue algo que en realidad me encantó, no era algo que había podido llegar a ver muy, venía de un lugar muy frío, pero al contrario que este, de donde procedía todo era realmente seco y carente de vida, pero al parecer, incluso en lugares como este también podía haber este tipo de climas. No era común en mí ponerme nervioso por cosas tan simples como estas, pero la extraña chica que había aparecido de la nada conseguí ponerme realmente nervioso. No era común que la gente se pusiera histérica sin ninguna razón y si ella se encontraba en ese estado era por algo y lo peor era que no llegaba a entenderlo. Me gustaría entrar en su mente para tener una mínima idea de lo que estaba ocurriendo y si era posible intentar ayudarla para que mínimo se calmara un poco, pero conociendo mis habilidades para comunicarme con la persona, lo mejor sería quedarme callado para no empeorar las cosas. Ahora era yo el que me sentía preocupado.
 
Quise acercarme a ella pero no parecía muy buena idea ¿las cosas podrían ponerse peor? Junté mis manos, sintiendo lo tieso que tenía los dedos ¿será por el frío? –Eh…- Ahora que me daba cuenta, no conocía su nombre, esperaba que no me lo hubiera dicho porque eso significaba que se me había olvidado muy rápido. –No te preocupes, no estoy asustado.- Eso era claramente una mentira pero esperaba que mi rostro inexpresivo no me delatara. –Yo siento ponerte nerviosa.- Imaginaba que era mi culpa, de seguro si no me hubiera encontrado estaría mucho mejor. El escuchar un estornudo por su parte me hizo sentir aún más culpable, si no se hubiera parado para ayudarme no se habría enfermado. -¿Quieres la bufanda?- yo llevaba bastante tiempo en la nieve y no me había sentido mal, al contrario que ella, se veía muy delicada. –No me gustaría que te enfermaras por mi culpa.-
 
Su negación no me dejó las cosas claras. Sus palabras me dejaron un mal sabor de boca. Bajé la mirada hacia mis dedos ¿Cuántos les faltaría para que se cayeran? ¿Volverían a crecerme? No quería quedarme sin dedos. Mordí mi labio con la suficiente fuerza como para hacerlo sangrar. Apreté fuertemente la bufanda, esperando que parte del calor de esta se trasmitiera a mis manos para intentar conservar todos los dedos posibles ¿qué podía hacer con los de los pies? A cada paso que daba mis pies se hundían en la nieve y ahora que no notaba cada vez sentía menos mi cuerpo y me costaba más moverlos ¿Era la primera vez? –Pues, espero que sea así, no quiero perder los dedo, creo los necesito bastante.- A lo mejor era por lo mucho que estaba dudando de sus palabras pero podía jurar que ni siquiera ella estaba segura de lo que decía.
 
Seguía esperando que me aceptara la chaqueta, iba a insistir todo lo que fuese necesario para que se la volviera a poner, solo fue un estornudo pero no sabía que podía ser lo siguiente. Por suerte terminó aceptando, lo que consiguió dejarme algo más tranquilo. Ante su comentario solo negué sin siquiera llegar a mirarla solo nos rodeaba la nieve pero aun así me agradaba mirar los alrededores. –Pensé que era yo el que estaba molestando.- Junté mis manos, en momentos de tensión no era una gran idea pero ahora las cosas parecían tranquilizarse un poco, siempre y cuando no entrara en pánico todo iba a estar bien. Acomodé la bufanda, apenas podía sentir la suave tela de la que estaba hecha pero era agradable, era la primera vez que me ponía una. El gorro era algo diferente, no conseguía taparme las orejas y quedaba algo alto, mas no podía quitármelo, a lo mejor se lo tomaba mal, fue una linda ofrenda de su parte ¿Me iría a pedir algo a cambio? Esa siempre era una posibilidad, la gente no solía ser buena solo porque sí.
 
La pregunta sobre la mano fue inesperada, me tomó más tiempo del que me hubiera gustado dar una respuesta, mi mirada viajaba de su mano a su rostro, una y otra vez. -Vale- Mí suave voz apenas pudo escucharse por la ventisca. Miré mi mano, intentando atrasar el momento. Antes siquiera de acercarme limpié mi mano en mi camisa, no estaba sucia pero no pude evitarlo, para ella también podría ser algo incómodo. Los guantes hacía su mano más gruesas pero podía notar lo pequeña que era, igual que la mía.– No voy a poder darte nada a cambio.- Sentía que ya le había hecho perder demasiado tiempo, no quería que malgastara su tiempo haciéndome un favor cuando sabía que no podía devolvérselo.
 
No sabía si le había llegado a ofender. –¿Es una pregunta estúpida?- Esperaba no empeorar la situación. –Disculpa si te ofendí, suelo decir muchas tonterías.- Apreté un poco más su mano pero sin llegar a hacerle daño, ahora sentía un extraño miedo por si pensaba alejarse. -¿En la mansión hay una?- Llevé mi dedo pulgar hacia mis labios, mordiendo la punta. -¿Es peligrosa?- Lo de los fantasmas ya me daba algo de miedo pero ¿la mujer de las nieves?
 
-¿Una?- Giré rápidamente la mirada hacia ella ¿a qué se refería? –Soy un… chico.- No sabía si esa era la respuesta que ella estaba esperado. –Me llamo Caius.- No era importante pero las presentaciones nunca estaban de más. –¿Parezco una chica?- Nunca lo había llegado a pensar. -¿Es por mi pelo? ¿O por mi cara?- Dudaba que fuera por mi cuerpo, aunque mis caderas eran algo anchas no podía decir que fuera un cuerpo femenino. -Tú eres una chica ¿no?-

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

Mensaje  Meri Kytte el Vie 21 Jul - 19:07

Definitivamente, teníamos la milagrosa capacidad de simplemente incrementar el nerviosismo del otro, debía calmarme, respirar y calmarme o ambos terminaríamos teniendo un ataque de pánico, en general se veía algo más tranquilo que yo, de seguro trataba de guardad la calma para que no me pusiera más nerviosa tal y como yo intentaba hacer ahora, si me ponía a analizarlo quizás era ridículo por mi parte preocuparme tanto, después de todo existía la posibilidad de que su cuerpo estuviera hecho para sobrevivir este tipo de climas, pero, pero, aun así, dejarlo desabrigado en la intemperie no era algo que pudiera hacer y… no sé porque me cuestiono todo esto si ya lo estoy dirigiendo a un lugar más abrigado.

Me negué a recibir la bufanda y empezó la caminata ¿debería cargarlo? No parecía tener problemas… al menos de momento, pero no podía evitar preguntarme casi sería lo mejor, así no debería tener sus pies en contacto con la nieve -n-no te preocupes- respondí por impulso al escucharlo hablar sobre los dedos de su pies -conozco a alguien que puede arreglarlo si se llegan a caer- a pesar de decir esto con decisión, mis ánimos desaparecieron de inmediato al pensar en aquella persona, la sola idea de volver a verlo… -aunque lo odio…- comente en voz baja antes de liberar un pequeño suspiro de resignación, si le pagaba con dinero… probablemente lograría que no intentara nada raro y lo curaría apropiadamente, si llegara a ocurrir algo -pero creo que lo arreglaría sin problemas-

Trague algo de saliva al escucharlo hablar de su género ¿lo había insultado? Esperaba no hacerlo sentir ofendido ¿si yo aun siendo chica parecería un chico, me enojaría si me confundieran con uno? La verdad, de verdad, no estoy segura ¿quizás? -bueno… es algo complicado decirlo, con la tormenta, no se ve mucho- ¿Qué debía hacer? ¿Mentir? Digo… su apariencia dejaba lugar a la duda, pero no era como que fuera una de esas personas que uno mira y dice “yep, este es completamente un hombre”, aunque no podía entender porque querría ser así, los hombres altos y musculosos dan miedo… o quizás quiere dar miedo, supongo que intimidar con tu apariencia puede ser útil -pero… creo que los dos, un poco… es algo como “es demasiado bonito para ser un chico”… supongo- la verdad no sonaba nada convencida de mi propia explicación, lo cual era correcto porque no estaba segura ¡no estaba segura de nada! No al menos hasta que me di cuenta de que estaba siendo descortés al ignorar cierto detalle -em… mi nombre es Meri- guarde silencio pensando en que más decir -creo que la apariencia no tiene por qué estar del todo ligada al sexo de una persona y que el sexo no tiene por qué definir el género, digo, hay personas que nacen mujeres y se sienten como hombres y al revez y creo que tienen el derecho a que uno los trate como el género en que se sienten más cómodos, aunque hay casos más complicados donde no se sienten como el uno ni el otro y es algo difícil encontrar como referirse a alguien sin usar “él o ella” pero, pero…- negué rápidamente con la cabeza interrumpiendo mi explicación ¿Qué sentido tenia hablar de esas cosas? De seguro solo lo estaba aburriendo o confundiendo o enojando ¡O TODO JUNTO! -m-me estoy desviando del tema… sí, soy una chica y diría que me siento como una…-

¿Cuánto había tardado en dar esa explicación a medias? La dichosa mansión ya se veía en el horizonte –ahí esta- comente señalando el lugar -no sé, si la “mujer de las nieves” sigue ahí- arregle mi mochila antes de continuar caminando sin acelerar el paso, creo que el viento era cada vez más fuerte, me hacía sentir como si el viento fuera a sacarnos volando si no teníamos cuidado, pero ya faltaba poco para poder protegernos… de la tormenta, al menos.

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Re: Cielos obscuros, blancas intenciones [Privado]

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